viernes, 11 de mayo de 2012

William Albert Allard


 

 Yo no se si creéis en el amor a primera vista, yo sí. Pero también creo que es el conocimiento lo que hace que ese amor sea duradero y crezca con el tiempo. La primera vez que vi una fotografía de William Albert Allard, hace ya mucho tiempo, me enamoré perdidamente de ella. Recuerdo que se trataba de la imagen de un vaquero sentado en la esquina de la barra de un bar con una lata de cerveza en la mano, ensimismado y perdido en sus pensamientos mientras tras él se filtraba una fuerte luz proveniente de alguna puerta situada a su espalda. La luz lograba que una gran parte de la imagen se difuminara dando un halo misterioso a toda la escena. Quizás no sea esta su mejor imagen e incluso algunos puedan ponerle trabas técnicas pero para mí fue todo un descubrimiento.

Por aquel entonces, seguramente finales de los setenta o principios de los ochenta, yo no estaba muy puesta en fotografía y perdí el rastro del autor de la imagen, o más bien ni siquiera lo encontré. Cuando años más tarde comprendí lo importante que era para mí esta materia y empecé a investigar a todos aquellos fotógrafos que en algún momento me han servido de inspiración y de modelo quise saber más acerca de quien había realizado aquella foto. Aunque no recordaba su nombre tras hablar con varios compañeros y amigos logré saber de quien se trataba y pude conocer un poco su trabajo. El año pasado conseguí hacerme con su libro “Five Decades, A Retrospective” y desde entonces, ese enamoramiento juvenil que sintiera un día se ha convertido en un incondicional amor y respeto hacía la obra de Allard.

William Albert Allard nació en Minneapolis, Minnesota, en 1937. Cuando era niño le encantaba dibujar mientras escuchaba la radio porque las palabras que transmitían las ondas creaban imágenes en su imaginación. Probablemente la mezcla de esas dos funciones, imagen y palabra, son las que han impulsado cada uno de sus actos a lo largo de su vida. En primer lugar se matriculó para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Minneapolis, pero tras el primer año allí un deseo irrefrenable de escribir hizo que se trasladara a la Escuela de Periodismo de la Universidad de Minnesota. Allí descubrió el fotoperiodismo y se dio cuenta de que unir imagen y palabra creaba algo mucho más poderosos de lo que cada una de estas facetas por separado podría llegar a ser nunca.

Buscando trabajo como fotoperiodista Allard conoció a Robert Gilka, por aquel entonces director de National Geographic, quien le propuso que entrara a formar parte de la revista como fotógrafo interino. Desde entonces, más o menos por el año 1964, William Albert ha estado trabajando para dicha publicación de forma intermitente, unas veces de forma oficial y otras como fotógrafo independiente. En 1980 los editores de Rocky Mountain Magazine vieron las fotografías que éste había realizado durante un viaje por el norte de Nevada y le propusieron que escribiera un texto para acompañarlas. De este modo paso también a colaborar con ellos y a publicar sus artículos en otras revistas y periódicos.

Allard, que se define a si mismo como un fotógrafo callejero, siempre alerta a las posibilidades que le ofrece la visión de las calles, cámara en mano y dispuesto a disparar en cualquier momento, ha sabido captar escenas inolvidables en cualquier lugar del mundo que ha visitado y fruto de ello han sido los artículos y libros que ha publicado y que abarcan temas tan dispares como la vida de una comunidad Hutterite, los intocables de la India, las historias de los vaqueros de Montana, o las imágenes realizadas en Perú, Italia o de los vascos en España. Todas ellas realizadas en color, porque así es como las ve y por tanto nunca ha trabajado en blanco y negro, a pesar de que una gran parte de sus compañeros de profesión lo hicieron en sus inicios.

Para quienes no conocéis su obra y para quienes queráis profundizar más en ella, lo cual os aseguro que vale la pena, os recomiendo que echéis un vistazo al libro que os he mencionado y también a su página web. Y para terminar os dejo una de sus notables frases:
En algunos casos la fotografía es una cosa momentánea que está a punto de cambiar. Cuando se ha ido, se ha ido. Tenemos que capturarla cuando sucede.





 



http://www.williamalbertallard.com/index.php

2 comentarios:

  1. J'aime beaucoup la façon dont ces personnes sont photographiées!

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  2. William Albert Allard a un oeil spécial pour les portraits. Ses personnages nous transmettre vivre dans une très intense.

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